Serendipia

1. Argentina - Awasi Iguazu

Apenas 20 minutos separan este refugio selvático de las cascadas más grandes y espectaculares del planeta. Awasi Iguazú, situado en territorio argentino a orillas del río homónimo, es un verdadero remanso de paz al cobijo de un frondoso manto verde. Acompañado por tu guía privado te podrás sumergir en la inmensidad de la selva, navegar a bordo de una embarcación abierta y descubrir esos rincones idílicos con los que siempre soñaste alejado de las masas y las excursiones en grupo. ¡Toma asiento y ponte cómodo, porque el gran espectáculo de la naturaleza está a punto de comenzar!

2. Argentina - Awasi Patagonia

El gaucho, si no toma mate, como que no es gaucho”. Alojarse en Awasi Patagonia es olvidarse del mundo moderno. Es cambiar a tu vecino del quinto por los cóndores y las águilas y al simpático de la motocross por los guanacos, las ovejas y los pumas. Acompañado por tu guía privado, a pie o en vehículo 4×4, sucumbirás a la belleza inconmensurable de la Patagonia chilena y las Torres del Paine. Quizá tu paladar no esté aún listo para disfrutar de un buen mate, pero estamos seguros de que tu alma salvaje y viajera está deseosa de adentrarse en esta tierra de gauchos, gigantes de roca y naturaleza indomable.

3. Perú - Inkaterra Hacienda Concepcion

Prepárate para sentir el abrazo de la Pachamama y escuchar el sinfónico canto de la selva amazónica. Ubicado en el corazón de la Reserva Nacional de Tambopata, a orillas del río Madre de Dios, Inkaterra Hacienda Concepción es la puerta a uno de los territorios más remotos y exóticos del planeta. Descubre los secretos del amazonas al caer el sol o navega hasta el magnífico Lago Sandoval, un santuario de vida salvaje en el que abundan los monos aulladores, los caimanes o los lobos de río. Considerado por la prestigiosa National Geographic como uno de los lodges más auténticos del mundo, alojarse en Inkaterra Hacienda Concepción es una apuesta segura.

4. Camboya - Phum Baitang

No sería descabellado pensar que Angkor Wat sea el templo hinduista más espectacular del planeta y uno de los tesoros religiosos más preciados de la humanidad. Viajar a Camboya se justifica simplemente con una visita a este conjunto monumental y el hotel Phum Baitang se encuentra a apenas 10 minutos por carretera de éste y de la ciudad de Siem Reap. Decorado con delicada exquisitez en un estilo tradicional camboyano, cuenta con dos restaurantes de comida local, espacios para la práctica de yoga, infinity pool – sí, una piscina de esas que mola enseñar en Instagram – y asientos de primera fila para disfrutar del atardecer frente a sus extensos campos de cultivo. Por cierto, aquí se alojó Angelina Jolie con su familia durante el rodaje de la película First they killed my father, ambientada en la época de los Jemeres Rojos en Camboya.